Hoy por por hoy se discute mucho acerca de la necesidad de reducir las brechas de ingreso autónomo, entre los estratos más altos y bajos de la sociedad. Tanto por razones éticas como económicas. De entre los muchos mecanismos que pueden existir, quizás el más evidente, sea el aumentar la productividad de los trabajadores, y por ende, su cualificación profesional, lo que a su vez significa dotar de más y mejor educación a la población, en particular a los estratos más bajos.
Nota al respecto: hay muchos que apelan simplemente, a que el problema es tan sencillo como que los empresarios debieran aumentar los salarios de los trabajadores y ya, y para eso, pues decretamos por Ley que el salario mínimo se reajuste al alza de manera importante.
Esto último me parece bastante inútil e inviable por varias razones. Por lo pronto, es políticamente inviable: por más que el PC o algún partido de aquellos lo encuentre una idea fantástica, lo más probable es que se queden solos en la lucha. La fuerza de trabajo en Chile que gana el sueldo mínimo, apenas asciende al 6,5%, algo cercano a las 531 mil personas*, por lo que el impacto de una subida del sueldo mínimo, es bastante marginal en términos cuantitativos. Y por último, porque haría una gran cantidad de empresas, en particular las pequeñas y medianas, inviables, teniendo el indeseado efecto colateral de aumentar el desempleo, en particular, el de los trabajadores sujetos a contrato.
Por otro lado, están simplemente los que apelan a la ética: los empresarios deberían pagar más a los trabajadores, porque la ética lo indica. Pues apelar a la buena voluntad de la gente, en particular a la benevolencia empresarial, no creo que funcione ahora, ni que haya funcionado nunca.
No es de mi interés profundizar mucho más en ésta oportunidad al respecto, solo comentar que este párrafo de Max Weber en la "Ética protestante y el espíritu del capitalismo" me ha llamado la atención, en lo que dice relación al tipo de desarrollo capitalista que se ha dado en Chile.
"Es cierto que el capitalismo exige para su desarrollo la existencia de un exceso de población, a la que puede alquilar por un bajo precio en el mercado del trabajo. Pero un "ejército de reserva"
* Andrés Velasco y Cristóbal Huneeus. Contra la desigualdad: el empleo es la clave. Páginas 74-75

Hola me gusta mucho tu blog, te deseo mucha suerte para los premios 20blog.
ResponderSuprimirSi consideras que mi blog se merece el premio de la categoría “solidario””, me gustaría contar con tu voto! Te lo agradecería de veras!
te espero por http://lablogoteca.20minutos.es/todo-preescolar-15750/0/
Espero te guste!!